6º TRANS GRAN CANARIA CLASSIC 2021 130KM

Empezamos la temporada 2021 en Gran Canaria, volviendo a correr un ultra trail después de muchos meses sin dorsal por el covid y poniendo los primeros imperdibles en la camiseta de ASICS. 

Después de unas semanas de relax en navidad y volver a los entrenamientos el uno de enero, los entrenamientos iban saliendo muy bien y aunque la primera carrera programada eran las cien millas de Istria, en Croacia, decidimos ir a la Trans Gran Canaria tras recibir la noticia que la carrera de Croacia quedaba aplazada para finales de año por las restricciones actuales del país ante el covid. 

Debo reconocer que tenia muchas ganas de correr la Trans Gran Canaria y la decisión de ir a correr fue fácil de tomar. 

Planifiqué la estrategia de carrera con Laia Diez, mi entrenadora, y tras unos días de relax en la isla ahí estábamos a las 11 de la noche del viernes, en la Playa de las Canteras, junto a muchos corredores que igual que yo esperaban ansiosos el momento de volver a tener un dorsal colgado en el pecho. 

La salida fue rápida pero siempre intentando controlar al máximo el esfuerzo. Tenia los tiempos de paso marcados pero en el primer control, sobre el kilometro 19, ya veo que me iban a servir de poco. Habían hecho algunos pequeños cambios en el recorrido y en ese punto de la carrera ya llevábamos tres kilómetros de más en comparación al año anterior por lo que los tiempos que llevaba de referencia no serian muy fiables.

Vamos un grupo de unos diez corredores muy juntos y la cabeza de carrera nos saca unos 10 minutos. Dos corredores han salido muy fuertes pero sé que esto va a ser largo y no me pongo nervioso. 

Llegando a Fontanales, kilometro 43, paso con 10 minutos de retraso respecto de lo que llevaba en mente pero sé que son esos kilómetros de más que hacen variar el tiempo y que, por tanto, todos vamos con retraso respecto a tiempos de años anteriores. Sigo entre los diez primeros y veos varios frontales por delante mío que ya están subiendo hacia la presa de los Perez. Poco a poco me voy acercando a algunos de esos frontales y en el avituallamiento nos juntamos tres corredores. Durante la larga subido consigo superar a Gediminas, al compañero de ASICS, Simen, con el que nos animamos mutuamente y a otro corredor que no pude reconocer. Estaba sobre el kilometro 65, mitad de carrera, y las sensaciones iban a mejor. 

Durante los próximos kilómetros de continuos subidas y bajadas consigo irles sacando distancia y en el avituallamiento de Artenara llego solo. Allí estaba Jordi Saragossa y Quim Ferrero y me informan que dos corredores han salido hace unos unos minutos del control. 

Salgo con ganas a por la siguiente subida sabiendo que hay que reservar un puntito de fuerzas para esa bajada tan larga de la parte final pero veo luces de frontales y me animo a seguir con buen paso. Como se suele decir, sin prisa pero sin calma. Tras una buena subida llego a Cruz de Tejada y empiezo una bajada muy bonita por un sendero dirección el pequeño pueblo de Tejeda el qual ya puedo ver en el fondo del valle. Durante la bajada otra cosa que se puede apreciar es el Roque Nublo, punto emblemático de la carrera y de la isla y última subida importante. 

Dicha subida se hace por un sendero muy bonito rodeando el Roque y pasando por una zona de pinos donde me crucé con un grupo de corredores que estaban entrenando por la zona y me animan diciéndome que se me ve muy bien y que los dos de delante están muy cerca. Les agradezco los ánimos y sigo a buen paso hasta llegar a la parte final de la subida donde ya veo fotógrafos y gente de la organización. Justo en el momento de la llegada a la parte de arriba donde debes ir hasta el propio Roque y volver me anima Jordi Saragossa que en ese momento está gravando un directo en Instagram y escucho que me dice: va Isaac, saluda que estàs en directe... Creo que no dije nada de los concentrado que iba pero gracias des de aquí por los ánimos. Aveces aunque no respondamos o no expresemos nada todos los ánimos recibidos significan mucho y son un empuje para seguir adelante. Justo en ese instante me crucé con un corredor que ya había llegado hasta la base del Roque y iniciaba la bajada, tomé referencias y continué mi camino. 

En la bajada del Roque en dirección hacia El Garañón me encuentro con Marta, Pol y Laurent que me animan y me informan que el primero me saca 34 minutos y que iba en posición 7. Llevo 87 kilómetros. Por fin alguna referencia de confianza. He perdido algo de tiempo en esta parte intermedia de la carrera pero al no conocerme el recorrido quizá he pecado un poco intentando no desgastar en algún ascenso y descenso. Aun así el top 5 no está lejos y se debe intentar hasta el final. Sé que voy bien de fuerzas y bajar no se me da mal así que empiezo la parte final de la carrera motivado y con ganas de recortar distancias con los de delante. 

Al llegar a Garañón saco todo el alimento que llevaba en la mochila para ese punto. Hay que recordar que  no podemos recibir ayuda externa en ningún momento de la carrera y debíamos llevar todo lo que necesitábamos encima des de la salida. Saco una bolsita zip de la parte posterior de la mochila y me lo reparto en los bolsillos de la parte delantera. Repongo agua, como un poco y voy a por la famosa bajada de casi 40 kilómetros. Salgo de El Garañón unos minutos antes de que se dé la salida de la maratón y cuando estoy llegando al final de un buen repecho me empiezan a delatar corredores. Muchos de ellos amigos que a medida que me adelantaban me dieron ánimos. Entre que ellos iban frescos y yo llevaba 90 kilómetros parecía que me adelantaban aviones... Qué "rabia" me daba verles con esa ligereza y no poder seguirles. Los kilómetros van pasando y de golpe salgo de la espesa niebla y el frio para meterme de lleno en el calor y el sol típico de Canarias. Todo esto mientras descendía rápidamente por el espectacular camino de la plata. Una bajada por un antiguo camino de carro que desciende zigzagueando por la ladera de la montaña.

Sigo bajando y ese cambio de temperatura me dejó un poco tocado llegando a Tunte. Aproveché el avituallamiento para quitarme ropa y hidratarme un poco. Quedaban 30 para meta y se me antojaba que iban ha hacerse largos y duros por el calor y el cansancio. 

Eran 30 kilómetros con dos subidas de unos 300 metros positivos la primera al salir de Tunte y 200 la segunda justo después de pasar por la presa de Ayagaures. Hago esta última subida intentando no dejar de correr y compartir conversación con un corredor de la Maratón me ayudó a que pasara algo más entretenida. El calor empezaba a apretar de lo lindo y justo al llegar al final de la subida veo que hay una furgoneta estilo food truck con bebidas frescas y comida. Estuve apunto de pedirle una cocacola y decirle que le pagaría con un bizum cuando llegara a meta. Suerte que enseguida vi que la idea era un poco absurda y empecé a bajar por la pista más pedregosa y rota de toda la carrera. Bajo a buen ritmo y mi cabeza está pensando en el tramo que venia a continuación. El famoso barranco. Cinco kilometros por un barranco pasando por dentro de una riera con muchas piedras y con muchísimo calor. Voy superando los kilómetros bastante bien con la mente puesta en la meta. El terreno me recuerda mucho a las montañas cercanas a l'ametlla de Mar donde tanto tiempo he entrenado y aunque cuesta avanzar por el cansancio acumulado me encuentro bastante cómodo y avanzo a buen ritmo. 

Una vez salgo del barranco empiezan los últimos kilómetros donde ya hay mucha gente animando. Justo un kilometro antes de meta me encuentro con Laurent y Katy quien me animan felicitándome por la carrera. Llego a meta super contento con buenas sensaciones y pudiendo haber mantenido un buen ritmo hasta el final. Y en ese momento escucho a Depa que me dice que entro en sexta posición general. La verdad es que terminé muy contento con mi primera participación y con el tiempo final de carrera.

Las llegadas en época de covid no son como siempre. Ya no hay esas conversaciones con otros atletas ni nada por el estilo. Tras coger un poco de comida en el avituallamiento final me dicen que tenemos que salir del recinto de llegada. Así que haciendo caso a los organizadores voy hacia la salida donde veo a Marta y Pol. Se me ha hecho extraño no tener a Marta en el momento de la llegada pero sacando la parte positiva fue como celebrar de nuevo la llegada. Abrazos y felicitaciones y una buena conversación sentados en el bordillo de la rotonda. Fue parar de correr y quedarme con las piernas como piedras. 


Y así termina mi primera Trans Gran Canaria. Con la vuelta a la competición y con un buen resultado final.

Ahora toca seguir preparando los objetivos principales del año y seguir haciendo caso al grupo de trabajo. Las sensaciones están siendo muy buenas y los entrenamientos salen bien. Queda mucho por el objetivo principal de la temporada que es el UTMB pero antes haremos algunas pruebas más para seguir cogiendo ritmo de competición y confianza de cara a mis primeras cien millas. Gracias a todos por los ánimos y por las felicitaciones recibidas durante los días posteriores a la carrera. Sois geniales!! Seguimos entrenando amigos!! 

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